“Lo más importante es ser buena persona, mantener tus valores... Quizás ahora todavía sos chica, pero cuando seas más grande te vas a dar cuenta''; eso leí cuando era mucho más chica, tenía catorce, quince años. Creo que de tantas cosas que me dejó esa etapa, esa es la que más valoro.Tenía razón. Cuando uno es chico hay miles de cosas que no puede ver, ni entender. Pero hoy que lo miro todo con otros ojos, me doy cuenta del valor de lo que quiso dejarme como aprendizaje para siempre; el ser una persona de bien.
Todos los días de mi vida lucho contra mis propias mezquindades, contra los egoísmos, contra la pérdida de valores que veo en el mundo, contra tanta maldad sin sentido y me pregunto cuál será el camino correcto, cómo se hace para no perder las esperanzas frente a gente que, veo, no quiere mejorar.
Ponerse en el lugar del otro es siempre la mejor manera de darse cuenta si lo que estamos haciendo está bien o mal. Antes de meterte con un chico que tiene novia, pensá cómo te sentirías si vos fueras esa novia y te estuvieran cagando a vos. Antes de meterle los cuernos a tu chico, pregúntate qué harías vos si él hace lo mismo. Antes de criticar a otra persona, mírate al espejo y fíjate cuántas cosas podría decir el otro de vos y cuánto te dolerían. Antes de traicionar a una amiga, reflexiona sobre lo que sufrirías si fuese al revés. Antes de vengarte de alguien que te lastimó, pensá que ese acto no te va a hacer sentir mejor; solo te provocará más dolor. Antes de tratar mal a tu familia, recordá que el día que no estén más, su ausencia te podría desgarrar del dolor. Antes de discriminar a alguien, reflexioná sobre lo horrible que se sentiría si te discriminaran a vos.
Uno no puede cambiar sus defectos, pero si transformarlos. Hacerlos más chiquitos, más ínfimos. Superarse cada día es poder dejar atrás los egoísmos, el orgullo, la discriminación, los prejuicios y aprender a ser feliz por uno mismo; sin necesidad de cagar a nadie.
No es más vivo el flaco que caga a la novia con cinco chicas por noche, ni la piba que cuando sabe que un chico tiene novia, busca levantarselo a toda costa. No es más capo el que se ríe de los defectos de los demás, ni el que se vanagloria de la traición que le hizo a un amigo. La maldad no es una moda; no deberíamos idolatrar a aquellos que se comportan mal.
Hay muchas cosas que están mal en este mundo, y creo que todas se deben a lo mismo; si todos nos preocupamos solo por nosotros mismos y nos cagamos en los demás, si no ayudamos al ciego que quiere cruzar la calle o nos burlamos del flaco al que su novia caga, entonces no nos quejemos cuando hacen lo mismo con nosotros. Cuando el egoísmo nos pasa cerca, ahí si que nos duele, que sufrimos, que no entendemos por qué tanta injusticia, pero a la hora de reflexionar sobre nuestros actos, jamás lo hacemos. ¿Por qué?
Es mucho más fácil juzgar al otro, reirnos de aquel, y cagar a aquella que detenernos a ayudar a un amigo, a hacer reflexionar al que está actuando mal, a abrazar a alguien que llora, a interesarnos por quien más lo necesita.
Vivimos en un mundo donde la ropa, el auto, la foto del Facebook y hasta el pibe fachero son más importantes que nuestra amiga, que nuestro novio, que nuestros papás. Vivimos sumergidos en nuestra propia mierda; preocupándonos solo por nuestro bienestar sin importar a quien pisamos en el camino. Pero, ¿Qué pasa cuándo nos pisan a nosotros? Entonces si somos los primeros en hablar de códigos, en reclamar justicia, en preguntarnos por qué nos pasa tal o cual cosa si no lo merecemos.
Al final la vida es muchísimo más simple. No llegamos hasta acá para cagar a nadie, ni para vengarnos de alguien que nos lastimó. Lo mejor siempre es mostrarse transparentes, ser puros de alma y de corazón. Dejar los egoísmos de lado, no comportarse mezquinamente. Cuidarnos a nosotros mismos sin olvidarnos del resto del mundo. Colaborar, acompañar, ayudar, estar. Dejar de apuntar con el dedo a los demás, y empezar a mirar para adentro. Dejar de actuar por conveniencia, y empezar a hacerlo por amor. Dejar de pensar que es más vivo y copado el que se caga en todo y en todos, y empezar a replantearse qué y quiénes queremos ser.
Qué clase de persona elegimos ser.
Qué queremos dar, qué queremos recibir.
Qué lado del mundo pretendemos ocupar.
De eso se trata la vida.
''Bien parado o en la lona, hay que ser buena persona''
9 días, mi cumple♥