♥

Nuestras voces tienen el poder de la denuncia, del recuerdo, de la creación... La juventud no nos excede: nos estimula. Somos como una brújula que oscila por la realidad dejando huellas (que no son poco), plasmándolas en papel, llorando letras...La tinta es nuestra aliada;

este blog solo la excusa..

Tenemos mil cosas más para torturarnos↓

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sábado, 20 de agosto de 2011

Siempre quedará una huella que recuerde ese momento


Con intentar no alcanza, es simple. Uno puede esforzarse, arriesgarse y hacerlo sin resultados positivos o, directamente sin resultados. Uno puede llorar sobre lo ocurrido sin que algo se modifique. Es que, simplemente, la intención no vale por sí sola.
Lo que vale no siempre para algunos es la intención, es así  (aunque no lo asumamos). Lo que vale es lo obtenido, el producto, la eficiencia del proceso. Nos guste o no, las miradas se fijan en el final, en el exterior y en las fallas. Y se regocijan cuando reluce lo peor, aunque lo peor que presentemos sea un ínfimo detalle, algo diminuto e insignificante, como resultan nuestros deseos ante el frívolo juicio ajeno. Las ganas no se comparan al éxito, querer no es lo mismo que lograr, tratar y conseguir son antónimos.
En las relaciones pasa muy seguido. La paciencia, el amor, la dedicación y el perdón no son garantía de bienestar, ni de duración, ni de estabilidad. Suelen ser vanos intentos que terminan en la nada misma si el resultado no acompaña. Es que sí, es una postura bastante exitista, pero real. Real como el dolor que causa el fracaso, como la impotencia de no poder hacer nada al respecto cuando las cosas están hechas y no se pueden modificar, como la angustia de desconocer los motivos, como la vida misma. Como la angustia que sentí el domingo cuando me entere que no estabas más con nosotros. Tenías solo 33 años. No se como llenar esa ausencia tan grande que dejaste. Lo que si sé es que te voy a querer siempre y siempre siempre te llevaré conmigo. Por vos se que no importa cuántas veces me caiga, siempre voy a encontrar razones para seguir de pie, y que no importa cuánto sea mi dolor, siempre el sol me espera ahí afuera. Siempre conmigo ~ 







sábado, 27 de noviembre de 2010

Inoperante-Intolerante

Derechos del autor a Bettina

Nadie es perfecto, ya lo sabemos. Nadie abarca todas tus necesidades, nadie se ajusta a todos tus ideales, nadie está hecho a la imagen y semejanza de lo que vos querés. Y el que cumple con algo, falla en otro algo. El interesante no tiene estabilidad, el atento es cursi, el inteligente es frío, el romántico es hipersensible, el lindo es directamente idiota, el responsable es obsesivo compulsivo, el buen padre es aburrido, y así podemos seguir enumerando hasta que se acaben los caracteres y mi paciencia. El punto es, hasta dónde y en qué rubros uno está dispuesto a callarse la boca y aceptarlo, o en todo caso, resignarse? Hasta donde llega la paciencia, el afecto, la predisposición ante el inminente desperfecto? Existen muchas más opciones entre cegarse e idealizar o enfrentar y tolerar? Existen fallas más o menos compatibles entre sí? El secreto de la media naranja está en encontrar identificación en las carencias o en aprender a suplirlas?
A mí me cuesta mucho, mucho, horrores aceptar. Tanto por exigencia como por intolerancia. Y mi disposición a tener una buena relación acaba cuando la falla toca algo que considero indispensable: la abnegación y la adoración hacia mi persona y la operancia, sobre todo en esas actividades. Es instantáneo e inevitablemente consecuente, es lo que define la posibilidad de compartir lo más mínimo con ese sujeto, es el requisito fundamental para que deje de revolver los ojos y los pose en determinada persona, es más que nada instintivo y natural el hecho de separar y catalogar a las personas como eficientes e ineficientes.
Como el mecanismo más cruel de dominación, instalado inconscientemente como información confidencial, segrego a la inoperancia de mi vida, intento que la toque lo menos posible, que no la manche, que no se inmiscuya, que se mantenga a distancia prudencial. Por mi propio bienestar mental y por la integridad de los ajenos. Entonces, cómo pretender establecer una relación con una persona sin rostro que sólo tiene una etiqueta de "insatisfactorio" ante mi vista?

Agradezco que ayer mi ex asumió que no tiene que seguir rompiéndome los huevos, tanto que me dijo que hasta el lunes no hablamos, y hoy estoy pensando que lo extraño. Pero extraño lo que era antes, No el loco que se convirtió ahora. Creo que acá es donde no hay disyuntivas, acá es cuando uno se desespera, se enoja, se frustra, hasta que suspiro profundo para tomar aire y decir: cosas que pasan.


oh si, junté un par de páginas que me gustaron. Jaja..


Que lindo, ya es sábado, hoy tengo fiesta de egresados y mañana Punta, al cumple de la abuela .

Chau ♥ :)

martes, 23 de noviembre de 2010

Mente, cuerpo y corazón.


Tengo varias cosas que decir y tan pocas ganas de escribir. Sí, estoy rara, estoy cansada, estoy animada, estoy, y eso es lo que cuenta. Como soy un ser pensaste que inclusive cuando duerme piensa(?), me detuve a pensar en la sociedad de la materia, en la cual ocurren sucesos que no se quieren mostrar. Por alterar el dilema somos engranajes de un mismo sistema. Estamos metidos en un sueño donde somos piezas de ajedrez de un Dios Todopoderoso, al que le rogamos pan y trabajo.
En tal sociedad hay personas adversas, anversas y reversas. Hay malos conocidos, y buenos escondidos.
Están los que persiguen la felicidad, y están los que se encargan de atrasarla. Mujeres llenas de cirugías y ropas sofisticadas. Esta la moda de la nueva onda. Estamos. Miramos por la mirilla y vemos un desnudo, y seguimos viendo queriendo participar. Vemos siluetas de desconocidos y creemos conocer más. Vemos gente que cambia, o que dice cambiar, solo para aparentar y gustar. Mostrarse real o irreal. El dilema de las personas que se van y que vuelven por más. El suplicio del que se quedó solo o en paz. Podemos decir muchas cosas, te quiero, amor mío, te extraño, te quiero ver, te odio, te espero, te escucho, te necesito, te veo. Pero no entendemos las actitudes, las calenturas, las pasiones, las locuras, las adicciones. Y podemos aceptarlas, creerlas, justificarlas, o simplemente llorarlas. Podemos mirar hacia atrás y cerrar los ojos. Podemos tirar al vació los mejores días de tu vida. Aquellos que vivimos pero que no consideramos como tales y que desperdiciamos. Podemos reconsiderar años, meses o semanas. No podemos tolerar cambios, lastimaduras, ataduras, ilegalidades. Podemos ver mas allá, podemos soñar que no cuesta nada.
Me pregunto si habrá una formula para explicar lo inexplicable, para entender lo inentendible. El corazón, la mente. Se oponen tanto a veces. La antagonía de los sentimientos y los pensamientos. Los impulsos contra la moral. Las pasiones contra las leyes.
Tengo que trazar una línea, si la cruzo ¿conseguiré lo inexplicable? Si pienso en las millones de imágenes, en los millones de espejos... ¿estaré acompañada en, por decir, alguno de ellos? cuantas preguntas y yo que perdí la razón, la noción del tiempo. La eternidad, esta historia que parece no tener final. Esos recuerdos que no se van. Y tal vez aquellas sonrisas que todavía están. ¿Y porqué están? Nuevamente lo inexplicable avanza sobre lo razonable. La mente juega descalza sobre las cenizas del fuego, pero a veces aviva la llama...
Son tan pocas las opciones, y tan poco el tiempo para pensar. Y aunque no sepamos porqué pensar, sabemos que lo debemos hacer. Elegir una u otra, volver sobre lo mismo, pisar aquellas baldosas. Recorrer esos pasillos, aquellas puertas. Ingresar una y otra vez a la misma pieza. Elegir acostarse o quedarse sentado, elegir tomar algo caliente, o simplemente quedarte esperando. Esperando que una voz familiar se la juegue de una vez. Juegue sobre aquellas cenizas, sobre aquel pasado, sobre aquel anhelado pasado. Y por el otro lado, se denotan lágrimas sobre el suelo, sobre la cama hay recuerdos, hay fotos, hay tiempos compartidos. Hay algo que no se encuentra con otras personas. Hay individuos que son distintos, diferentes...únicos. Desperdiciar por un segundo, es suicidarse y quedar moribundo. Probar otros cuerpos, son errores calificables como delito. Son culpas, lamentos, insomnios. Pesadillas.
Del camino de la sociedad a la especie, de la especie hasta el sexo, del sexo hasta el individuo, desde el individuo al distinto, del distinto a el. De pensar con la cabeza, lo que sentís con el corazón.

lunes, 25 de octubre de 2010

invisible...

A veces es tan evidente que pasa por nuestros ojos sin llamar la atención. Lo obvio, lo concreto, lo que está a la vista.. a la vista de quien? si somos concientes de que muchas veces nosotros mismos nos limitamos para no ver ciertas cosas, cosas que preferimos no mirar, no escuchar, no saber. Pero por qué? por qué somos tan cobardes de no querer aceptar la realidad tal cual es? Tenemos miedo de enterarnos que estabamos equivocados, seguramente... o miedo a lo que puede pasar después de caer en la cuenta de que la realidad que veiamos era y ahora no es más. No solo eso, sino también el miedo a que los demás vean las cosas como realmente son, y nosotros no tengamos el poder para decir 'si, esto es asi'.
Es todo tan subjetivo que terceros ven lo que nosotros no, y nos queremos autoconvencer de que las cosas son como pensamos.
No sé, tal vez el orgullo pueda más que la realidad, y sea lo que nos impida avanzar, ver y poder actuar. Ignorantes y bastante hipócritas seríamos si el orgullo nos ganáse...
Tanto cuesta abrir el horizonte, ampliar el foco y mirar más alla de nuestras narices? No creo que sea tan difícil tocar fondo, crecer por un instante, y hacernos cargo de lo que nos pasa, de lo que hicimos y de lo que no hicimos para llegar al punto en el que estamos. Porque seguramente no llegamos a donde estamos de casualidad.. somos dueños de las causalidades, y no hay lavada de manos que sirva para evitar ver y sentir que las cosas son como se presentan y que no siempre dependen del lente con que se las mire.